domingo, 5 de julio de 2009

PENSAMIENTOS OSHO


HOLA A TODOS ¿COMO ESTAN ESTA SEMANA? YO MUY BIEN, RODANDO LA VIDA COMO LA CANCION DE FITO PAEZ… FELIZ COMO SIEMPRE PERO UN POCO PREOCUPADA CON ESTO DE LA GRIPE A QUE ESTA JODIENDO LA SALUD DE MUCHOS ARGENTINOS, LA SITUACION ES PREOCUPANTE NO SOLO POR LA GENTE QUE AMO, TAMBIEN POR TODOS LOS SERES QUE ESTAN AFECTADOS Y MUCHOS DE ELLOS QUE NO TIENEN RECURSOS NI INFORMACION CLARA Y HACEN COLAS DE DOS CUADRAS AFUERA DE LOS HOSPITALES... DE MAS ESTA DECIRLES QUE HAN MUERTO MUCHAS PERSONAS POR ESTA GRIPE DE MIERDA Y PODRIA HABERSE EVITADO MUCHAS DE ELLAS SI NO HUBIESE EXISTIDO LA DESIDIA DE QUIENES TENIAN QUE TOMAR CARTAS EN EL ASUNTO DESDE HACE MAS DE 3 MESES Y NO LO HICIERON. VA EL AMOR INMENSO QUE TENGO EN EL ALMA PARA QUE ESTA SITUACION NO SE LLEVE MAS VIDAS YA QUE TODOS SOMOS SAGRADOS Y TENEMOS EL DERECHO A TRANSITAR ESTE HERMOSO PRESENTE.

HOY SOLO VOY A TRANSCRIBIR PENSAMIENTOS DEL GRAN MAESTRO OSHO, ESE SER ARMONIOSO Y UNICO QUE VISITO LA TIERRA CON UNA SOLA MISION, LA DE ENSEÑARNOS EL VERDADERO Y UNICO MILAGRO DE LA VIDA, EL AMOR.

No busques la felicidad

Yo conocí a un anciano que siempre se estaba quejando, siempre de mal humor. Todo le parecía mal; era un crítico nato. Pero los críticos sufren y él también; sufría porque a veces hacía demasiado frío o llovía demasiado o no llovía en absoluto todas las temporadas, a lo largo de todo el año, sufría. Una mente negativa, una actitud negativa, y siempre buscando ser feliz, haciendo un esfuerzo por estar contento y satisfecho. Pero nunca he visto un hombre tan descontento como él; era la personificación misma del sufrimiento y el descontento. En sus ojos había más que descontento. En su rostro se veían arrugas de tensión y descontento; todas las quejas de toda la vida se reflejaban en ese rostro.
Pero un día de repente cambió. Tenía sesenta años y al día siguiente era su cumpleaños. Las personas que llegaron a felicitarlo no podían creer lo que veían: había cambiado de repente, de la noche a la mañana. Alguien me lo dijo, entonces yo también fui hasta su casa a preguntar, ¡pues era una revolución! La revolución rusa, .la revolución china no eran nada comparadas con esta revolución. A lo largo de sesenta años este hombre se había entrenado a sí mismo para estar descontento. Pero ahora, de repente... ¿Había ocurrido un milagro? Yo no podía creer que ni siquiera Jesús podía haber obrado un milagro tan grande, no era posible, no hay nada parecido en la Biblia... Jesús curaba a los ciegos, curaba a los sordos y a los mudos, hasta resucitaba a los muertos; pero no hay nada que diga que Jesús curaba a la gente de su descontento. No es posible.

Le pregunté al anciano, que parecía radiante de felicidad: ¿Qué le ha ocurrido? Me respondió: ¡Basta ya! A lo largo de sesenta años intenté ser feliz y no lo logré; así que anoche me decidí: 'olvídalo, no te preocupes por ser feliz, simplemente vive la vida'. Y aquí estoy, feliz’.

Él buscó la felicidad durante sesenta años. Si buscas, vas a estar cada vez más frustrado. Estás actuando como una flecha, moviéndote en línea recta, y Dios no cree en los atajos. Llegarás a la meta, pero la felicidad no estará allí.

Cuando te olvidas de la felicidad, de repente eres feliz. Cuando te olvidas de la satisfacción, de repente ahí está. Siempre ha estado cerca de ti, pero tú no estabas presente. Estabas pensando que había que alcanzar una meta, lograr la felicidad. Tú te concentrabas en el futuro mientras la felicidad flotaba en tu entorno como la fragancia de una flor. Para ser feliz no tienes que hacer nada. Ya has hecho demasiado ira ser infeliz. Si quieres ser desgraciado, haz demasiado. Si quieres ser feliz, permite que las cosas ocurran solas.
(OSHO: ‘El Hombre que Amaba las Gaviotas y Otros Relatos)

¿Por qué es tan difícil relacionarse?

-Porque t
ú todavía no eres. Hay un vacío interior, y el miedo a que si te relacionas con alguien más tarde o más temprano se demostrará que estás vacío. Por eso parece más seguro mantener una distancia con la gente; por lo menos puedes simular que eres. Tú no eres. No has nacido todavía, eres tan sólo una posibilidad. Pero todavía no eres su realización; y sólo dos personas que se hayan realizado pueden relacionarse. Relacionarse significa amar, significa compartir. Pero antes de poder compartir, tienes que tener y antes de poder amar tienes que estar lleno de amor, rebosante de amor. Dos semillas no se pueden relacionar, están cerradas. Dos flores pueden relacionarse, están abiertas, pueden mandar su fragancia de una a otra, pueden danzar bajo el mismo sol y en el mismo viento, pueden tener un diálogo, pueden susurrarse. Pero esto no es posible para dos semillas. Las semillas están totalmente cerradas, no tienen ventanas y entonces, ¿cómo van a relacionarse?

Millones de personas han preferido quedarse en semillas. ¿Por qué? ¿Cuando pueden convertirse en flores y danzar al viento, bajo el sol, bajo la luna, por qué han decidido quedarse en semillas? Hay una razón para esta decisión: la semilla está más segura que la flor. La flor es frágil; la semilla no lo es, la semilla parece más fuerte. La flor puede ser destruida muy fácilmente; sólo un golpe de viento y sus pétalos volarán. La semilla no puede ser destruida por el viento tan fácilmente, la semilla está muy protegida, segura. La flor estará expuesta; una cosa tan delicada, y expuesta a tantos riesgos: puede soplar un viento fuerte, puede llover tormentosamente, el sol puede calentar demasiado, cualquier tonto puede arrancar la flor. Cualquier cosa puede ocurrirle a la flor, le puede pasar de todo; la flor está constantemente en peligro. Pero la semilla está segura; por eso millones de personas han decidido permanecer como semillas. Pero quedarse en semilla es quedarse muerto, quedarse en semilla no es en absoluto vivir. Es seguro, ciertamente, pero no tiene vida. La muerte es segura, la vida es inseguridad. El que realmente quiere vivir tiene que vivir en peligro, en constante peligro
( OSHO: ‘Misterios de la Vida (I)’, tomado del Libro De la Sabiduría, Discurso 27)


Vive la vida

La vida necesita inmenso valor. Los cobardes existen simplemente, no viven, porque toda su vida está basada en el miedo y la vida basada en el miedo es peor
que la muerte. Viven en una clase de paranoia, tienen miedo de todo; y no solamente de cosas reales, sino también de cosas irreales. Le tienen miedo al infierno, a los fantasmas, a Dios. Tienen miedo de mil y una cosas que ellos mismos u otros como ellos, se han imaginado. Es tanto el miedo que vivir se hace imposible. Sólo los valientes pueden vivir.

El primer paso para aprender, es el valor. A pesar de todos los miedos, uno debe empezar a vivir. ¿Y por qué se necesita valor para vivir?, porque la vida es inseguridad. Si le das demasiada importancia a la seguridad, a la estabilidad, permanecerás confinado en un pequeño rincón, casi en una prisión fabricada por ti mismo. Será segura, pero no tendrá vida. Será segura pero no tendrá ni aventura ni éxtasis. ¡La vida consiste en explorar, en ir hacia lo desconocido, en alcanzar las estrellas! Sé valiente y sacrifica todo por la vida; nada vale más que ella. No sacrifiques tu vida por pequeñas cosas: dinero, seguridad, estabilidad. Nada de ello tiene valor. Uno tiene que vivir su propia vida tan totalmente como sea posible, entonces, la alegría llega. Solamente entonces es posible una desbordante dicha.

Aquellos que quieren vivir realmente tienen que afrontar muchos riesgos. Tienen que adentrarse más y más en lo desconocido. Tienen que aprender una de las lecciones más fundamentales: que no existe hogar, que la vida es un peregrinaje sin principio ni fin. Sí, hay lugares donde puedes descansar, pero son simplemente para pasar la noche y a la mañana siguiente te tienes que ir de nuevo. La vida es un continuo movimiento, nunca llega a ningún final. Es por eso que la vida es eterna
(OSHO: ‘Vida, Amor, Risa’, 1ª parte, discurso 10º)


Ayurveda

Se dice que Lukman, uno de los hombres más sabios que se hayan conocido -es el fundador de la medicina yunani- abordaba las plantas, los arbustos y los árboles, se sentaba a su lado, los sentía y les preguntaba: ‘Para qué sirves? ¿Para qué enfermedad eres útil?’ Se dice que descubrió millones de hierbas sólo sintiéndolas. La hierba le decía: ‘Sería bueno que me utilizaras para la tuberculosis. Yo puedo ayudar’.
Parece un mito, una ficción, pero los científicos están desconcertados: si es ficción, ¿cómo llegó Lukman a saber? Hoy en día la ciencia ha comprobado que todo lo que sabía era correcto. Entonces no existían los laboratorios que existen hoy; tampoco los sofisticados instrumentos. Si es ficción, surge un problema mayor: cómo lo sabía Lukman? Y no se trata de una dos o cien hierbas, sino de ¡millones! Si hubiera estado experimentando con instrumentos rudimentarios, le hubiera toma por lo menos diez o veinte mil años descubrir todo eso. Esto parece ser más ficticio. La primera ficción parece más cercana a la realidad: que les preguntaba a las hierbas.
El origen del ayurveda, la medicina india, se basa en el mismo secreto. Estos secretos fueron velados por las plantas mismas.
(OSHO: ‘El Hombre que Amaba las Gaviotas y Otros Relatos)


Lo que sucede cuando nace la verdad

Un hombre alcanzó la iluminación. Los discípulos del diablo inmediatamente corrieron a ver al diablo, su maestro, y le dijeron: ¿Qué está haciendo ahí sentado? ¡Corra! ¡Apúrese! Un hombre acaba de alcanzar la iluminación y tenemos que destruir esa verdad antes de que llegue a la gente pues si no, el infierno se vaciará y nadie más vendrá. Todo el mundo irá al cielo.
Se dice que el diablo sonrió silenciosamente. Dijo: ‘No se preocupen, no hay ni prisa ni pena. Los eruditos ya llegaron allá. Destruirán la verdad. Hacen nuestro trabajo con tal perfección que no tenemos necesidad de preocupamos’.
Cada vez que nace la verdad, que surge un rayo de luz, de repente los letrados se juntan -los intelectuales, profesores, filósofos y teóricos- y saltan sobre la verdad aplastándola; la moldean y la convierten en teorías y escrituras muertas. Aquello que estuvo vivo se vuelve un objeto de papel y la verdad desaparece
.(OSHO: ‘El Hombre que Amaba las Gaviotas y Otros Relatos’)


El mundo es una prueba

Una pers
ona que se evade en realidad no es una persona con comprensión. Su evasión misma demuestra su temor, no su comprensión. Si dices: ¿Cómo puedo ser feliz sentado en la plaza de mercado? ¿Cómo puedo estar en silencio sentado en la plaza de mercado?’ y te escapas al silencio del Himalaya, estás evadiendo la posibilidad misma de lograr el silencio, pues es sólo en la plaza de mercado que existe el contraste; es sólo en la plaza de mercado que existe el reto; es sólo en la plaza de mercado que existen las distracciones. Y tendrás que sobreponerte a todas esas distracciones.
Si te escapas al Himalaya te sentirás un poquito más tranquilo, pero al mismo tiempo un poquito más estúpido. Comenzarás a sentirte más silencioso, pero ese silencio le pertenece al Himalaya, no a ti. Si regresas, el silencio se quedará atrás, regresarás solo. Y, al regresar al mundo, te sentirás aun más alterado que antes, pues te habrás vuelto más vulnerable, más blando. Y regresarás con un prejuicio, con la idea de que has alcanzado el silencio. Te habrás vuelto más egoísta.
Es por eso que las personas que han escapado a los monasterios le temen a regresar al mundo. El mundo es una prueba. El mundo es una pauta. Es más fácil estar en el mundo y, poco a poco, ir adentrándose en el silencio; así el silencio del Himalaya llega a ser parte de tu ser. No tienes que ir al Himalaya; el Himalaya viene a ti. Es algo propio tuyo y tú eres el dueño
.(OSHO: ‘El Hombre que Amaba las Gaviotas y Otros Relatos)

BUENO CHIQUILLOS/AS LOS DEJO HASTA LA PROXIMA ENTRADA ESPERO LES HAYA GUSTADO

BESOS DESDE EL ALMA

2 comentarios:

  1. Hola, Sonia:

    Muchas gracias por tu blog.

    Te envío un gran abrazo,

    Gonzalo

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  2. gracias a vos gonzalo... por leer mi blog yo siempre leo el tuyo cariños

    ResponderEliminar

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